Content Security Policy es una estándar de ciberseguridad que permite controlar el origen del contenido que se carga en una página web, con lo cual es posible mitigar muchos ataques basados en inyección de código o contenido; entre los cuales puede mencionarse XSS y clickjackin.
Su configuración puede realizarse mediante una etiqueta meta o mediante una cabecera HTTP, siendo este último método el más recomendado porque habilita todo el potencial de la herramienta